INTRODUCCIÓN. DESCRIPCIÓN DE LA SESIÓN Y DESEMPEÑO DEL DOCENTE
En la pasada clase práctica se llevó a cabo una sesión de acondicionamiento del core pero abordada con dos estilos docentes muy diferentes. Nos dividimos en dos grupos, el primero realizó la sesión con un profesor y el segundo con otro.
La sesión consiste en un calentamiento general y dos bloques de ejercicios.
Los definiremos
como profesor 1 y profesor 2.
Profesor 1: Este profesor empezó la clase mandando al grupo a correr a modo de calentamiento, sin explicar nada más. El tono que utilizaba era agresivo e incluso realizó varios comentarios inapropiados a algunos de los alumnos que corrían más despacio. Durante este tiempo estuvo quieto en medio de la pista dando las instrucciones.
Una vez terminado el calentamiento, con un tono vago y poco motivador dijo un “venimos, va” para reunir al grupo y se limitó a decir que iban a realizar ejercicios de abdominales. Explicó brevemente en qué consistía cada ejercicio con una demostración visual y marcó el número de repeticiones a realizar, en este caso 30.
A continuación, el grupo empezó a hacer los ejercicios, todos a la vez. Mientras tanto el profesor estaba sentado, apartado del grupo, soltando comentarios como “rapidito, que tengo otra clase ahora” e incluso llegó a bostezar. En ningún momento prestó atención a cómo realizaban los ejercicios.
Al terminar el primer bloque de ejercicios, explico el segundo con una mala disposición del grupo le daba la espalda a casi la mitad de la clase. En este caso eran ejercicios isométricos donde cada uno tenía que contar treinta segundos y esto generó mucho desorden.
Para finalizar,
el profesor dijo de realizar “unas cuantas repeticiones” del ejercicio cat
camel.
Los alumnos
estaban confundidos y casi apenas realizaron el ejercicio.
Profesor 2: A diferencia del profesor 1, este empezó la sesión con un saludo general amable seguido de una explicación de los ejercicios y objetivos. Durante el calentamiento, participó activamente con los alumnos y permitió que cada uno fuese a su ritmo. Fue realizando comentarios positivos y dando ánimos al grupo.
A la hora de empezar con el primer bloque de ejercicios, permitió participar activamente a los alumnos preguntándoles sobre algunos de los ejercicios y pidiendo la opinión de si eran ejercicios seguros o no. Por otro lado, marcó un número variable de repeticiones, entre 15 y 30, para que cada uno pudiese elegir según sus capacidades físicas. A parte de permitir que se siguiese el orden de ejercicios que cada uno considerase.
En el segundo bloque de ejercicios, el profesor dio la opción de explorar las diferentes maneras de trabajar la musculatura inclinadora-flexora, ya fuese a modo de plancha lateral o encogimiento con rotación. Posteriormente les preguntó por las sensaciones que tenían con cada variación y cuál creían que era mejor. Hizo también una carrera de carretillas para trabajar planchas de forma jugada y fomentar las relaciones sociales.
Finalmente, para trabajar el estiramiento del abdomen, preguntó al grupo sobre los ejercicios que conocían. Explicó el ejercicio del cat camel y sus beneficios. Seguidamente propuso hacer un mínimo de repeticiones en base a las sensaciones de cada alumno.
Durante toda la
sesión estuvo pendiente del grupo, dando feedback y dirigiéndose a los alumnos
con un tono agradable.
RELACIÓN DE LAS CONDUCTAS EMPLEADAS POR LOS DOCENTES CON EL MODELO CIRCULAR Y LA TEORÍA DE LA AUTODETERMINACIÓN (AUTONOMÍA, COMPETENCIA Y RELACIÓN)
El modelo
circular expone la posibilidad de desarrollar hasta cuatro estilos
motivacionales diferentes, compuestos a su vez de dos conductas cada uno. El
objetivo es hacer al docente consciente de que determinadas conductas pueden
llevar a la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas: autonomía
competencia y relaciones sociales, que fomentarán la motivación intrínseca
del alumno.
1.
Estilo de apoyo a la
autonomía (tabla 1)
Conductas participativas y
adaptativas
2.
Estilo estructurado
(tabla 2)
Conductas orientadoras y clarificadoras
3.
Estilo controlador
(tabla 3)
Conductas demandantes o exigentes y
dominantes
4.
Estilo caótico (tabla
4)
Conductas de abandono y a la
espera
PROFESOR 1
En la sesión
práctica número 1 el profesor pone en marcha un estilo controlador, como se
describe en el documento 3. Desde el principio de la clase el profesor mandó al
grupo a correr como calentamiento sin una explicación previa sobre los
objetivos o el sentido de la actividad. Esta ausencia de información demuestra
cómo el alumnado no participa en el proceso de enseñanza-aprendizaje, sólo
recibe órdenes. Además el tono utilizado por el profesor resultaba agresivo y
poco motivador, con comentarios inapropiados que generaban un clima negativo.
En el documento esto se relaciona directamente con las conductas demandantes,
usa un lenguaje controlador sin dar la oportunidad a los alumnos de expresarse,
esto no los ayuda a mejorarse, solo genera un ambiente negativo.
Otra actitud que
demuestra un estilo controlador se aprecia durante el calentamiento, donde el
profesor estaba parado en medio de la pista dando órdenes, sin implicarse.
Luego, al empezar la parte principal, reunió al grupo de forma poco motivadora
y explicó muy por encima los ejercicios, marcando directamente 30 repeticiones
sin dar ninguna opción más fácil ni alternativas. No hay adaptación para los
distintos niveles de los alumnos.
Durante la
sesión aparece también una conducta dominante, mira los alumnos desde fuera y
suelta frases que demuestran su poco interés y su poca implicación, en el
documento este aspecto viene clasificado como mantener su posición de poder,
destacándose de los alumnos. Otro aspecto a considerar es la falta de respeto
al hablar y dar la espalda a una parte de la clase. Otros detalles que
refuerzan el rol dominante son no llevar la ropa deportiva y no preocuparse de
encender el ventilador a pesar del calor en el aula, que remarca su rol
autoritario.
En cuanto al
documento número 4, también se daría un estilo caótico, con conductas de abandono y a la espera ya que el profesor ignora a los estudiantes y no les da feedback.
PROFESOR 2
En la sección de práctica 2 el profesor dos presenta características que pueden enmarcarlo dentro de un estilo estructurado (tabla 2) así como otras que lo enmarcan dentro de un estilo de apoyo a la autonomía (tabla 1).
Al inicio de la sección el profesor muestra interés y empatía por sus estudiantes, esto se evidencia cuando se preocupa por que la sección se lleve a cabo en condiciones óptimas, debido a que hacía un fuerte calor, les pregunto si requieren que se prendiera la ventilación. Estas expresiones encajan dentro del estilo docente de apoyo a la autonomía.
En el desarrollo de la sección de entrenamiento se evidencia claramente un estilo estructurado en el profesor, al reunir al grupo para explicar los objetivos de cada fase del entrenamiento (el calentamiento, luego la sección del trabajo principal y por último la sección de estiramiento).
En en desarrollo de la parte principal del entrenamiento se evidencian conductas participativas que se relacionan al estilo de apoyo a la autonomía ya que les muestra opciones de variantes de los ejercicios, les da un rango de repeticiones que pueden realizar de acuerdo a su nivel (15-30 repeticiones) lo cual permite que cada alumno puede elegir la variante que se ajuste mejor a sus habilidades, siendo un claro ejemplo de satisfacción de la necesidad de competencia, ya que si el alumno estuviera obligado a realizar 30 repeticiones de un ejercicio que no domina, esto generaría frustración y sentimientos de incapacidad.
Además, el desarrollo del circuito de core los estudiantes se les permitió avanzar a su propio ritmo, y estos pueden elegir con qué ejercicio proseguir sin necesidad de que el profesor esté dando instrucciones de realizar cambios a cada momento del circuito. Estos recurrieron al profesor solo en caso de que algún ejercicio no quedara claro y este accedió amablemente a explicarlo,evidenciándose conductas orientadoras. Inclusive, algunos compañeros que tenían muy claros los ejercicios tomaron la responsabilidad de ilustrar a sus compañeros sobre la correcta realización del ejercicio. Especialmente en esta fase de la sección se identifica la satisfacción de la necesidad de autonomía, ya que se le dio un cierto grado de libertad a los alumnos en varios momentos del desarrollo de la sección.
Por otra parte
durante la sección final de enfriamiento, donde se realizó un estiramiento el
profesor pregunta previamente a los alumnos si conocen de ejercicios para
estirar el core, estos opinan y sugieren
algunos, lo cual continúa alimentando conductas participativas mencionadas
previamente.
RELACIÓN DE LAS CONDUCTAS DE LOS DOCENTES CON EL APRENDIZAJE Y EL DISFRUTE
Como docentes debemos tener claro que maximizar el aprendizaje debe ser uno de nuestros principales objetivos y es importante a todos los niveles y en cualquier actividad. El aprovechamiento del tiempo disponible y la creación de un buen clima es importante, pero conseguir una buena experiencia en la práctica es indispensable.
Aquí entran en juego las necesidades psicológicas básicas: autonomía, competencia y relación, que ya hemos comentado en apartados anteriores, pero, ¿por qué esto es tan importante? No sólo puede resultar lógico sino que está demostrado que la satisfacción de estas necesidades generan una motivación intrínseca más fuerte, con lo que conseguiremos no sólo un mayor aprendizaje sino un mayor disfrute. Esto, en el caso de la actividad física cobra un valor relevante ya que fomenta la adherencia al ejercicio, como ya sabemos tan necesario para una vida sana.
Lo positivo es que podemos hacer mucho, ya que la conducta de los docentes es determinante para ello. Está demostrado que tiene una vinculación directa con el aprendizaje y el disfrute, y no nos es ajeno porque seguro que todos lo hemos experimentado alguna vez.
Generar una relación donde el alumno se sienta comprendido y escuchado hace que sienta que puede y eso potencia sus capacidades. Darle autonomía dentro de unas directrices hace que se implique más pero también fomentas su responsabilidad y eso mejora su competencia.
Es fundamental tener en cuenta los intereses y objetivos del alumno, aplicar nuestro conocimiento y desarrollar habilidades para conectarlos con lo que le conviene demostrará nuestro nivel profesional. Pero más allá de establecer objetivos deberemos hacerle consciente de sus logros.
La autonomía del alumno, además del componente motivacional, es vital para el aprendizaje, por eso dar explicaciones para que comprenda que hacer, cómo hacerlo y para qué es algo que no debemos olvidar.
Cuando el docente adopta estilos de apoyo a la autonomía y proporciona una estructura clara facilita experiencias positivas con implicaciones a nivel cognitivo, con mejoras en la atención y el aprendizaje, fomenta el interés y produce disfrute. Mientras que estilos controladores o caóticos tienden a generar desmotivación y abandono.
Un estilo autoritario puede incluso generar sentimientos de culpa, vergüenza o ansiedad generando una experiencia desagradable e incluso traumática según en qué contextos, por tanto no es algo que nos debamos tomar a la ligera.
El papel del docente es estimular esa motivación intrínseca que hace que para el alumno la actividad misma, el aprender, sea la recompensa. Un buen maestro tendrá la capacidad de guiar al alumno para que consiga lo mejor de sí mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario